Cancer De Mama

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jueves, 9 de marzo de 2017

¿Por qué duele el cáncer?


¿Por qué duele el cáncer?



El cáncer, de forma muy sencilla y a muy grosso modo es una enfermedad en la que unas células anómalas crecen de forma incontrolable invadiendo el tejido u órgano en el que nacen y sustituyendo las células de este por las modificadas. Además, estas células se pueden separar de la lesión inicial y asentar en otro territorio del cuerpo donde crecer e invadir este nuevo tejido.
El dolor viene por la infiltración de tejidos donde existen receptores para el dolor. Estos receptores perciben que hay una lesión, bien por inflamación local, bien por destrucción del propio receptor, y envían una señal al cerebro que hace consciente creando la sensación de dolor. Esto implica que hay cánceres que no duelen hasta invadir de forma muy extensa el organismo.

Por ejemplo, el cáncer de pulmón no duele hasta que hay invasión pleural. Y de la misma manera, tejidos donde hay gran cantidad de terminaciones nerviosas capaces de enviar un impulso que el cerebro traduzca en dolor, no será necesaria la presencia de una masa tumoral muy grande para provocar un intenso dolor. Este es el caso de la infiltración del hueso cuando se afecta la parte más externa del mismo. Por eso las metástasis óseas son tan dolorosas.
El cáncer duele más en relación al tejido que invade y no tanto a la cantidad de tejido invadida.




El cancer de mama duele? y sino se opera que pasa?



El cáncer de mama duele? y sino se opera que pasa?



"Si tienes una bolita en el seno", puede o no ser cáncer. Te duela o no. Y aunque todos digan que el cáncer no duele: Duele, si, duele. Te lo aseguro. Si la persona que lo tiene no quiere operarse, si no se hace otro tratamiento, seguramente se muera. Hay cosas peores que la cirugía. ¿por qué no quiere operarse?



UN POCO DE HISTORIA DEL CANCER MAMA



Historia


El cáncer de mama es uno de los cánceres tumorales que se conoce desde antiguas épocas. La descripción más antigua del cáncer (aunque sin utilizar el término «cáncer») proviene de Egipto, del 1600 a. C. aproximadamente.
El papiro Edwin Smith describe 8 casos de tumores o úlceras del cáncer que fueron tratados con cauterización, con una herramienta llamada "la orquilla de fuego". El escrito dice sobre la enfermedad: «No existe tratamiento» cuando el tumor es sangrante, duro e infiltrante. A lo mínimo un caso descrito es de un hombre. También se hacen descripciones en el antiguo Egipto y en el papiro Ebers.  Más tarde Hipócrates describe varios casos y apunta que las pacientes con el cáncer extendido y profundo no deben ser tratadas pues viven por más tiempo. En su obra Enfermedades de la mujer, Hipócrates prestó atención al karkinoma de mama avanzado.

El médico Galeno fue el primero en utilizar el término «cáncer», del latín cancrum, por la asociación con los cangrejos. Las ideas de Galeno eran diferentes de las de Hipócrates y los egipcios. Aulo Cornelio Celso en el siglo I y Galeno en el siglo II refirieron la extirpación de los tumores mamarios y el uso del cauterio para la cirugía mamaria.Celso creía que una intervención imprudente sobre el cáncer podría ser dañina y exasperar el tumor. Se atribuye a Leónidas de Alejandría, médico griego, el primer procedimiento quirúrgico registrado para el cáncer de mama, antecedente de la moderna mastectomía. Con eso se distanciaba de los tratamientos o medicaciones usadas comúnmente hasta entonces, como baños tibios o aceite de ricino, entre otros. Además, Leónidas señaló la retracción del pezón como signo de malignidad para un tumor mamario. En el siglo VI, Aecio de Amida señaló la posibilidad de que en el cáncer de mama coexistan tumefacciones satélites en el hueco axilar.En el siglo VII, el cirujano bizantino Pablo de Egina buscó perfeccionar la técnica de extirpación del cáncer de mama mediante el raspado de los ganglios de la axila.





miércoles, 8 de marzo de 2017

COMO COMPRENDER LOS RIESGOS DEL CANCER DE MAMA



Cómo comprender el riesgo de cáncer de mama y cómo disminuirlo


 
Toda mujer quiere saber qué puede hacer para disminuir su riesgo de contraer cáncer de mama.
Hoy en día, hay muchos factores de riesgo que han contribuido a que más mujeres sean diagnosticadas con cáncer de mama. La mayoría de los cánceres de mama NO SON hereditarios, solamente entre el 5 % y el 10 % lo son. Esto significa que hay muchas cosas que puedes hacer para disminuir el riesgo de recibir este diagnóstico.

Si no tienes antecedentes de la enfermedad, hay pasos que puedes tomar para mantener el riesgo lo más bajo posible. Si has sido diagnosticada, hay cosas que puedes hacer más allá de cualquier tratamiento que estés recibiendo para reducir el riesgo de que el cáncer vuelva o de desarrollar un nuevo cáncer. Y si convives con un cáncer de mama en estadio avanzado, quieres hacer todo lo posible para reducir la velocidad de crecimiento del cáncer.

Los investigadores están trabajando para aprender cómo los factores ambientales fuera y dentro de tu cuerpo pueden trabajar por separado y de manera conjunta para afectar tu salud y tu riesgo de desarrollar cáncer de mama. El ambiente dentro de tu cuerpo incluye los factores genéticos (los genes de tu padre y tu madre), los niveles hormonales y las enfermedades. El ambiente fuera de tu cuerpo incluye el aire, el agua, los alimentos y todo lo demás con que entras en contacto cada día. Las piezas de este entorno externo ingresan a tu ambiente interno todos los días, como la comida que comes, el agua que bebes, el aire que respiras y las vitaminas o medicamentos que tomas, que son solo algunas.
Algunos de estos factores, como tu sexo, tu edad y tu genética, no pueden cambiarse. Pero muchos otros factores, como fumar cigarrillos, hacer ejercicio y comer alimentos nutritivos, pueden ser cambiados o modificados. Al hacer las elecciones más saludables, puedes asegurarte de que tu riesgo de cáncer de mama sea tan bajo como sea posible.


OTRO FACTOR DE RIESGO




Consumo de alcohol

En las investigaciones se revela sistemáticamente que las bebidas alcohólicas, como la cerveza, el vino y el licor, aumentan el riesgo de las mujeres de sufrir cáncer de mama positivo para receptores de hormonas. El alcohol puede incrementar los niveles de estrógeno y otras hormonas asociadas con el cáncer de mama positivo para receptores de hormonas. El alcohol también puede aumentar el riesgo de cáncer de mama al dañar el ADN de las células.
En comparación con las mujeres que no beben, las mujeres que consumen tres bebidas alcohólicas por semana tienen un riesgo un 15 % más alto de padecer cáncer de mama. Los expertos estiman que el riesgo de cáncer de mama aumenta otro 10 % por cada trago adicional que las mujeres toman de forma regular cada día.
Las niñas y adolescentes entre 9 y 15 años que toman de tres a cinco tragos por semana tienen tres veces más riesgo de desarrollar tumores de mama benignos. (Ciertas categorías de tumores de mama no cancerosos están asociadas con un mayor riesgo de cáncer de mama más adelante).
Si bien se han realizado pocos estudios sobre el consumo de alcohol y el riesgo de recurrencia, según una investigación de 2009, el consumo de incluso poca cantidad de bebidas alcohólicas por semana (tres o cuatro tragos) aumenta el riesgo de reaparición del cáncer de mama en mujeres que fueron diagnosticadas en un estadio temprano de la enfermedad.
En conclusión, el consumo regular de alcohol puede ser perjudicial para la salud, incluso si no tienes el hábito de tomar o emborracharte. Todos los tipos de bebidas alcohólicas cuentan. Una bebida equivale a 12 onzas de cerveza, 5 onzas de vino o 1,5 onzas de licor fuerte.

Pasos para reducir el riesgo

Si quieres hacer todo lo que esté a tu alcance para reducir el riesgo de desarrollar cáncer de mama, puedes limitar la cantidad de alcohol que bebes. Puedes optar por dejar de beber alcohol por completo. Pero si piensas continuar bebiendo, intenta beber dos vasos de alcohol o menos por semana.
La mayoría de nosotras bebemos en actividades sociales, pero limitar el consumo de alcohol no significa limitar el tiempo que vemos a nuestros amigos y familiares. Si no estás segura de poder asistir a un evento y no tomar alcohol, piensa en tu salud: recuerda que actúas para mantener tu riesgo de cáncer de mama y de otros tipos de cáncer lo más bajo posible.
Existen muchas opciones de bebidas de muy buen sabor que no tienen alcohol. Los cócteles sin alcohol (bebidas que incluyen todos los ingredientes de un cóctel excepto el alcohol) se pueden conseguir prácticamente en cualquier lugar. El trago Virgen María contiene el jugo de tomate saludable del Bloody Mary sin el vodka. El Cosmo-Not conserva el jugo de arándano saludable y elimina el vodka. Existen muchos sitios de recetas en línea que ofrecen consejos para preparar bebidas sin alcohol. Los fabricantes de cerveza, vino y champaña sin alcohol han mejorado el sabor de sus productos, los cuales también se consiguen fácilmente.
A continuación, te presentamos algunas maneras de alegrar tus bebidas:
  • Congela tu jugo favorito en una cubetera y úsalo como cubos de hielo. Quedan muy atractivos en una pinta de agua tónica soda o agua con gas.
  • Usa tu creatividad y prepara un cóctel sin alcohol espectacular con flores comestibles conservadas en jarabe; luego puedes comer la flor.
  • Coloca fresas o frambuesas orgánicas frescas en el fondo de una copa de champaña y vierte encima agua con gas o ginger ale.
  • Coloca pedacitos de fruta fresca en un agitador y sírvelo en un vaso de tu bebida sin alcohol preferida.




FACTOR DE RIESGO



Tabaquismo

Fumar causa diversas enfermedades y está vinculado a un mayor riesgo de cáncer de mama en mujeres premenopáusicas más jóvenes. La investigación también ha demostrado que la exposición intensa, de manera pasiva, al humo está vinculada con el riesgo de contraer cáncer de mama en mujeres posmenopáusicas.
Fumar también puede aumentar las complicaciones en el tratamiento del cáncer de mama, por ejemplo:
  • daños a los pulmones por la terapia de radiación
  • dificultad en sanar después de la cirugía y reconstrucción mamaria
  • riesgo más alto de coágulos sanguíneos al tomar medicamentos de terapia hormonal

Pasos para reducir el riesgo

Si no fumas, no empieces a fumar. Si fumas, busca cualquier recurso que te ayude a dejar de fumar. Saber todo acerca de los problemas asociados con el hábito de fumar no siempre es suficiente para dejar de fumar. El tabaquismo es un hábito muy duro de dejar. Afortunadamente, si intentas seriamente dejarlo, tienes muchos métodos que pueden ayudarte:
  • La Asociación Americana del Pulmón (en inglés) ofrece un programa gratis en línea para dejar de fumar. La Asociación Americana contra el Cáncer también tiene un programa para dejar de fumar. Además, puedes llamar a la Sociedad Americana contra el Cáncer (ACS) al 1-800-ACS-2345 para obtener asistencia y asesoramiento gratis sobre cómo dejar de fumar de parte de consejeros capacitados.
  • Los medicamentos para ayudarte a dejar de fumar se pueden tomar en forma de píldora, chicle o parches que usas en la piel. Consulta con tu médico si alguno de estos medicamentos es adecuado para ti.
  • La acupuntura y la meditación pueden ayudarte a aliviar la necesidad de fumar.
  • También alivia tener un amigo que también esté dejando de fumar o que pueda alentarte cuando piensas que no puedes hacerlo sola. 



COMO DISMINUIR EL RIESGO DEL CANCER DE MAMA


Factores de riesgo del cáncer de mama



Ingerir alimentos no saludables

Se considera que la dieta es parcialmente responsable de alrededor del 30 % al 40 % de todas las formas de cáncer. Ningún alimento o dieta puede prevenir la aparición del cáncer de mama. Sin embargo, algunos alimentos pueden hacer que el cuerpo esté lo más sano posible y fortalecer el sistema inmunitario.


Pasos para reducir el riesgo

Come muchas frutas y verduras (más de cinco tazas al día). La mayoría de los nutricionistas considera que una dieta rica en vegetales puede ser más saludable que una dieta con muchos productos animales. Las frutas y verduras tienen menor contenido graso y un contenido más alto de fibras en comparación con los productos animales, además, la mayoría contiene muchos nutrientes. Algunos modos fáciles de agregar más verduras y frutas a tu dieta:
  • Compra una fruta o un vegetal nuevo cada vez que vas a la tienda de comestibles. Una alimentación saludable incluye el consumo de una VARIEDAD de alimentos. Es cierto, las zanahorias tienen muchas vitaminas, pero si solo comieras zanahorias, no estarías saludable. Date un gusto con un delicioso melón dulce. ¡No tengas miedo de probar algo nuevo! Pon algunas berenjenas o espárragos en tu carrito. Muchas tiendas ofrecen instrucciones para prepararlos. Si en tu tienda no ofrecen instrucciones, pídele ayuda a alguien de la sección de productos agrícolas.
  • Agrega calabaza cortada, hongos, cebollaso zanahorias en una salsa envasada o fresca (sírvela sobre la pasta para lograr una buena cena). ¡Mientras más verduras, mejor!
  • Come tomates en abundancia: crudos en ensaladas, en sándwiches, en salsas, jugos, solos (como una fruta) o cocidos en otras preparaciones. Cocinar el tomate aumenta su valor nutricional.
  • Come frutas enteras en lugar de tomarlas en jugos. Comer frutas enteras reduce calorías, aporta fibra y aumenta la sensación de saciedad. Las frutas disecadas tienen tanta fibra como las frutas frescas, pero las calorías por porción son mucho más altas (las frutas disecadas también pueden traerte gases).
  • Come refrigerios de zanahorias bebé y apio (mantenlos en un conservador en el auto si estás todo el día de un lado al otro).
  • Agrega manojos de espinaca en guisos y sopas.
  • Agrega cebolla de verdeo cortada, lechuga en tiras o col en la ensalada de papas.
  • Agrega brócoli, tomates o zucchini a los huevos revueltos u omelettes.
  • Congela uvas y bayas en pequeños contenedores para darte un gusto fresco en los meses de verano.
Limita el consumo de grasas. Intenta que tu consumo de grasas sea menor al 20 % de las calorías totales que consumes por día (el consumo de grasa promedio de una persona es cerca del 35 % de las calorías totales).
  • Usa menos aderezo de ensalada. Usa aderezos sin grasa o bajos en grasa, o coloca pequeñas cantidades de tu aderezo habitual a un lado del plato y mézclalo con el tenedor antes de esparcirlo por la ensalada.
  • Cocina en caldos o cubitos saborizantes (caldo de pollo o cubitos de verduras) en vez de cocinar en aceite o mantequilla.
  • Limita el consumo de mantequilla y queso crema. Usa otras cosas para untar el pan, como puré de frutas sin azúcar ni conservantes. Incluso una fina capa de chocolate negro derretido tiene por lo general menos grasa (coloca el pan en el horno con algunas pepitas de chocolate encima).
  • Elimina algunos alimentos con alto contenido de grasa (comidas fritas, margarina) y reduce gradualmente la cantidad de grasa que comes.
  • Evita las carnes procesadas y los fiambres. Por lo general, tienen una cantidad elevada de grasas, sal y otros conservantes.
  • Elige cortes magros de carne roja y de aves de corral.
  • Saca la grasa de la carne roja, de aves de corral y pescado.
  • Saca la piel de la carne de aves de corral y del pescado.
Mezcla tus opciones de proteína. En algunas investigaciones se indica que puede haber una relación entre el consumo de carne roja y el cáncer de mama. La mayoría de las preocupaciones se concentran en las carnes procesadas (debido a los altos niveles de grasa, sal y nitratos) y la carne bovina con hormonas y antibióticos extra. Si deseas limitar tu consumo de carne roja, varía tus fuentes de proteína.
  • Intenta comer pescado o cordero en lugar de carne bovina o de cerdo.
  • Cena un omelette de claras de huevo.
  • Usa frijoles o lentejas como plato principal: intenta hacer una nueva receta de chile vegetariano.
  • Come pollo en una cena a la semana.
  • Prueba el tocino de pavo sin nitrato en lugar del tocino de cerdo habitual.
Agrega opciones saludables a tu dieta. Estos son algunos consejos para lograr una cocina y una alimentación saludables:
  • Elige productos lácteos y leche descremados. Si sueles tomar leche entera, mézclala con leche descremada o de bajo contenido graso para acostumbrarte de a poco al cambio. Compra productos lácteos orgánicos para obtener niveles más altos de ciertos nutrientes, como ácido linoleico conjugado (antioxidante) y evitar el exceso de hormonas que se suministra al ganado para aumentar la producción de leche.
  • Evita los alimentos curados en sal, en escabeche o ahumados. Estos alimentos suelen tener alto contenido de sal y nitratos, lo que puede contribuir a elevar la presión arterial en algunas personas.
  • Elige porciones pequeñas (alrededor de 6 onzas después de la cocción) de carnes magras y aves de corral (sin piel) por día. Si comes carne dos veces por día, cada porción debe ser de aproximadamente 3 onzas.
  • Cocina los alimentos al horno o a la parrilla. Hierve o asa en la parrilla tus alimentos en lugar de freírlos, para disminuir la cantidad de calorías que consumes.
  • Cubre tu plato de alimentos frescos bajos en calorías. Llena dos tercios de tu plato con verduras y frutas frescas, granos integrales o frijoles, y un tercio o menos con carne y productos lácteos. Prueba la lasaña de espinaca, el chili vegetariano o las verduras salteadas para incluir más verduras en tu dieta.
  • Elige jugos 100 % naturales y panes integrales para el desayuno. Si bien es mejor comer frutas enteras en lugar de tomarlas en jugos, si tu mañana no está completa sin ellos, asegúrate de que se trate de jugos 100 % naturales y no de mezclas con azúcar agregado. Agrega frutas frescas o congeladas a tus cereales. Agrega una banana o bayas al cereal frío. Si no hay bayas de estación, compra arándanos congelados (se descongelan en la taza y mantienen fría la leche).
  • Consume refrigerios saludables. Prueba con zanahorias miniatura, tiras de pimiento, gajos de naranja, yogur descremado o un puñado de almendras.
  • Come más fibra. Además de aliviar la constipación, la fibra puede ayudar a bajar los niveles de colesterol y de glucosa. También puede darte sensación de saciedad por más tiempo, así estás menos propensa a comer de más. Las frutas, las verduras y los granos integrales son fuentes excelentes de fibra. Elige un desayuno con cereales con alto contenido de fibra (cinco o más gramos de fibra por porción) o agrega algunas cucharadas de germen de trigo a tu cereal favorito. Usa una mitad o el 100 % de harina integral en lugar de harina blanca cuando hornees. Agrega frijoles rojos o negros a las sopas y ensaladas. Agrega verduras en las pastas.
  • Considera la posibilidad de comprar productos orgánicos. Existe una preocupación real de que las sustancias químicas que se usan en el cultivo de alimentos puedan causar problemas de salud, incluido un aumento en el riesgo de contraer cáncer de mama. A fin de reducir la exposición a los pesticidas, puedes comprar alimentos cultivados orgánicamente o productos lácteos elaborados orgánicamente.